sábado, 10 de septiembre de 2011

Despertar de la lucidez

El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero cuando llega, si llega, no hay modo de evitarlo; y cuando llega se queda para siempre.


Cuando se percibe el absurdo, el sinsentido de la vida, se percibe también que no hay metas y que no hay progreso. Se entiende, aunque no se quiera aceptar, que la vida nace con la muerte adosada, que la vida y la muerte no son consecutivas sino simultáneas e inseparables. Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree, es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia.


Es un don y un castigo, está todo en la palabra: lúcido viene de Lucifer, el arcángel rebelde, el demonio; pero también se llama Lucifer el lucero del alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse. Lúcido viene de Lucifer y Lucifer viene de luz y de ferous, que quiere decir “el que tiene luz”, el que trae la luz que permite la visión interior, el bien y el mal, todo junto; el placer y el dolor. La lucidez es dolor. El único placer que uno puede conocer, el único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez: el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar. En esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.


El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie, el impulso vital. Es muy posible que, con los años, esa fuerza oscura e instintiva se pierda. Es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe; hay que inventarse un motivo, una meta que nos permita reemplazar el impulso animal perdido por una voluntad fríamente racional. Pero esa voluntad es muy difícil de mantener. De repente, sin motivo, se va, se apaga, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue, se puede o no se puede. Y si no se puede no hay culpa. No importa el amor de los otros ni el amor que uno siente por ellos: si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa, pasa la ausencia. Se conoce la muerte antes de morir, es un final antiguo, un final muy común, es un final deseado que se espera sin temor porque uno lo ha vivido ya muchas veces. Todo da igual

viernes, 9 de septiembre de 2011

La soledad oceanica

--Te quiero
-Yo tambien, pero puedo tenerte sin quererte... hemos volado juntos
--Que mas hace falta
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-Y que hacias antes...
--Era puta
--Nunca intentes conocer el pasado de una mujer te puede decepcionar
-Pero con luz de dia se pueden hacer ciertas preguntas
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-Sabes que mi papa vive en Buenos Aires
-En serio en Adrogue , es Pastor Evangelista, es verdad
-Da lo mismo , que es verdad que es mentira.Siempre te va a pasar esto con una puta

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-Nunca veas a una puta con luz de dia
-Es como mirar una pelicula con la luz encendida,como el cabaret a las 10 de la mañana
-con los rayos del sol atravesando el polvo que se levanta cuando barren.
-Como descubrir que ese poema que te hizo llorar a la noche,al dia siguiente apenas te interesa.
-Es como seria este puto mundo si hubiera que soportar las cosas tal como son
-Como descubrir al actor haciendo Hamlet en la cola del pan
-Abrir un cajon y descubrir una foto de la cuando la puta tenia 9 años.